Propuesta TAL - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -
En 2001 la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Talca presenta el proyecto CiudadValleCentral (1), y posteriormente, en 2003, edita el libro del mismo nombre. En este texto se consigna aquella idea de futuro para los pueblos y ciudades del Valle Central de Chile, que considera a la renovada carretera 5-Sur y al nuevo ferrocarril Santiago-Chillán-250 minutos como los potenciales detonantes de una nueva estructura urbana de escala territorial, caracterizada por la complementariedad de funciones entre las ciudades ubicadas en el valle, desde Rancagua hasta Chillán. La presentación de esa idea de futuro se estructura en base a miradas, ideas, reflexiones e imágenes, correspondiendo las primeras a constataciones y las últimas a los resultados esperados de la aplicación del proyecto. El libro singularizado por lo reducido del texto y lo abundante de las imágenes pretendía inspirar y orientar el quehacer de esa escuela de arquitectura y el de los distintos agentes que inciden sobre el territorio.
He aquí el texto:
Mirada Uno.
El Valle Central de Chile: un territorio definido por la angostura de Paine y el río Bío-Bío, en el sentido norte - sur, y por la cordillera de Los Andes y la cordillera de La Costa, en el sentido oriente - poniente.
Mirada Dos.
Diez ciudades que conectadas por la carretera y la línea férrea construyen el largo del territorio.
Mirada Tres.
Diez ciudades que son centro de un sistema de pueblos y villorrios que construyen el ancho del territorio.
Mirada Cuatro.
Diez ciudades ensimismadas que, equipadas de manera semejante e insuficiente, ofrecen a sus habitantes una calidad de vida discreta.
Mirada Cinco.
Una carretera expedita, veloz y segura.
Mirada Seis.
Un ferrocarril con altos índices de puntualidad, frecuencia y comodidad cubre el tramo Santiago - Chillán en 250 minutos.
Idea Uno.
Una ciudad. Una ciudad formada por diez ciudades conectadas eficientemente por la carretera y el ferrocarril.
Reflexión Uno.
La movilidad entre las diez ciudades es la que construye una ciudad.
Reflexión Dos.
La movilidad se logra con atractores y facilitadores.
Mirada Siete.
Los facilitadores existen: una carretera y un ferrocarril unen eficientemente las diez ciudades.
Reflexión Tres.
Los atractores existirán en la medida en que cada ciudad se connote diferente promoviendo un equipamiento a la escala de esta nueva gran ciudad.
Sólo entonces existirá una razón para ir de Linares a Curicó, de San Carlos a San Fernando.
Idea Dos.
CiudadValleCentral: una ciudad de un millón ochocientos mil habitantes.
Imagen Uno.
Siguen existiendo diez estadios pequeños, pero en alguna de las diez plazas que componen el sistema de ciudades existe un gran estadio destinado a una población de un millón ochocientos mil habitantes
Imagen Dos.
Equipamiento para salud, cultura, educación, deportes, diversión o consumo. Todo de gran escala y calidad distribuido en las diez ciudades que componen el sistema
Imagen Tres.
En San Carlos un hombre espera una respuesta: postuló a veinte trabajos entre San Fernando y Chillán y sabe que, cualquiera sea el que responda, podrá dormir cada noche con su familia en San Carlos.
Condición Uno.
En los terrenos de ferrocarriles, ubicados en el centro de cada una de estas ciudades, está el germen para construir CiudadValleCentral.
Condición Dos.
Las autoridades de las tres regiones comprometidas conversan y promueven la conformación del sistema de ciudades solucionando sus respectivos problemas de acuerdo al nuevo contexto.
Condición Tres.
Alguien piensa el total: la longitudinal y la transversal, la transversal del futuro, la del Pacífico y el Atlántico.
Idea Cuatro.
CiudadValleCentral es identificable en una imagen satelital.
Imagen Cuatro.
Un niño de Parral vuelve a tener posibilidades.
La propuesta recibió en un comienzo el respaldo entusiasta de autoridades locales, regionales y nacionales. Sin embargo, a cuatro años de su presentación, sólo se le menciona al interior de aquella escuela de arquitectura que la ha constituido en el marco ordenador del trabajo que ahí se desarrolla.
Hay criterios contrapuestos respecto del resultado de aquella iniciativa. Por una parte están quienes opinan que la falta de resonancia del proyecto en la comunidad se debe a su condición de anticipación, lo cual, evaluado con los parámetros que se dan dentro de la cultura de los arquitectos, resulta positivo. Por el contrario, estamos los que consideramos que un buen diagnóstico y una buena propuesta, elaborados ambos de arriba hacia abajo, no pueden aportar al mejoramiento de la calidad de vida de los que habitan la región, ya que la falta de participación de éstos en su elaboración le agrega a la propuesta un componente de altivez que, si no los marginaliza del todo, al menos los mantiene recelosos o de veras desentendidos. Existe un acuerdo, no obstante, en cuanto a que la construcción de un proyecto desde abajo hacia arriba, esto es, constituyéndolo en la caja de resonancia de las aspiraciones de una comunidad, escapaba a las posibilidades de una escuela de arquitectura naciente. Por último, lejos del bien y del mal, están aquellos que lo entienden como una alternativa, aparentemente viable en lo económico, al pensamiento unidireccional en que la economía de mercado tiene sumidos a los territorios.
Como sea, el proyecto fue capaz de inaugurar un territorio en su unidad, hecho no menor en cuanto propuesta de identidad que, como tal, ha logrado modificar, aunque levemente, el discurso de autoridades, agrupaciones profesionales y académicos al interior de la región.
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Bibliografía y referencias:
1. Roman, Juan (editor). CiudadValleCentral. Universidad de Talca, Escuela de Arquitectura, Talca: 2003.